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EL LIBRO QUE MATIZA Y ESCANDALIZA



El 13 de marzo del 2021 inicié la publicación de mis artículos en www.palemonalamilla.com No faltaron, año con año, y, en su momento, las muy mexicanas “calaveritas”. A consecuencia de la Reforma judicial, en mi artículo del 24 de mayo del 2025, dije al final:

 

“GRACIAS. Después de 4 años…, desde que inicié la publicación quincenal de mis artículos, referentes a… y su enfoque jurídico, haré una pausa < por el luto > en el que estará la justicia mexicana, a partir… de junio del 2025. No es oposición, es crítica con respeto… …que no tuvieron, con las instituciones.”

 

Con relación a otras de mis publicaciones, al último de mis libros lo intitulé Por la puerta de enfrente. Relatos de un agente del Ministerio Público[1], a propósito de la conclusión de -esa- mi actividad profesional pública, que comenzó en 1989, año de la detención del llamado “jefe de jefes”; quien, después de 36 años, aún está en prisión, y (entre muchas otras tareas), en la función ministerial, participé en el proceso penal en su contra, precedente de la larga sentencia que cumple.

 

Por la publicación del libro Ni venganza ni perdón, que, en coautoría, del abogado Julio Scherer Ibarra y del periodista Jorge Fernández Menéndez, apareció a la luz pública, a principios de febrero de este año 2026, bajo el sello editorial de Planeta, decidí suspender -esa pausa-, en forma ocasional (el luto sigue), por los comentarios que aquí haré, una vez que, como miles de mexicanos, lo leí.

 

Algunos exservidores públicos, ‘compartimos’ lo que hicimos, para, entre otras cosas, “desfacer entuertos”; o, como decimos en el campo agrícola: ‘aclarando amanece’. Más, porque, en la administración pública, cobra vigencia la frase, que oí de uno de mis grandes mentores e incansable superior jerárquico, en la entonces PGR, el maestro Everardo Moreno Cruz, quien, de esas actividades, citaba: “ahí…, …se hacen amigos de mentira y enemigos de verdad”.

 

El libro del abogado Scherer cimbró a quienes estaban en su zona de confort; los identificados, con la llamada 4T, sintieron el rigor que, unos, pretenden desviar y, otros, hasta revertir en contra de quien fue consejero Jurídico, del expresidente López Obrador. Los de enfrente, insisten -en lo que- han dicho, respecto de esa administración, con < la agravante > que -la narración-, la hizo quien estaba, en tan relevante posición, en la oficina presidencial; y, por ello, sus afirmaciones adquieren otra dimensión.

 

En el libro Ni venganza ni perdón, advierto que, el abogado Scherer, glorifica a las fuerzas armadas, al doctor Arturo Zaldívar y al maestro Omar García Harfuch; o, creo, pretende < matizar > (o quedar bien…), por lo que cada uno ha hecho en sus tareas, que, no empezaron en la administración del expresidente López Obrador.

 

Respecto de las fuerzas armadas, como todos los mexicanos, tengo respeto por las instituciones castrenses. Son pilares sólidos de México. Eso sí, algunos de sus integrantes traicionaron el escudo, el uniforme y las insignias. Sin medir consecuencias, mancharon a sus instituciones, con el agravio nacional que eso representa. Es innegable.

 

Respecto al doctor Arturo Zaldívar, si bien es un muy destacado abogado, en tanto presidió la Suprema Corte, por la identidad que surgió con el expresidente López Obrador (con quien se la jugó), como lo narró el abogado Scherer, una vez que dejó de ser ministro, aparecieron en medios de comunicación, datos relativos a decisiones de jueces y magistrados en algunos asuntos. Por cierto, y, al respecto, el señor Scherer, relató que, como consejero Jurídico, hacía “negociaciones de oídas”; que no “alegatos de oídas” (conocidos así en la jerga litigiosa), con los alcances que -cada palabra- significan.

 

Así, con esa glorificación, el autor ‘matiza’ las tareas castrenses y la función del referido doctor Zaldívar, por lo que aconteció en el día a día de la administración que alude; en la que, por una parte, fue el sexenio de más muertos y desaparecidos de la historia y, por otra, por el paso a la Reforma Judicial, que tiene a México en el escenario más bochornoso de alcance internacional. Del maestro García Harfuch, no es tiempo aún, de evaluar, creo; porque, su responsabilidad no llega ni a la mitad. Eso sí, la palabra la tendrán las víctimas y/o los ofendidos; quienes, evaluarán -si- hay armonía entre el poderío legal (que le dieron), y los resultados que ofrecerá.

 

Ni venganza ni perdón, por otra parte < escandaliza >, por diversas narraciones del abogado Scherer. Aquí, solo referiré a uno de esos alborotos: en forma recurrente, el expresidente López Obrador, ordenaba mostrar (en esas tertulias matutinas), las encuestas de popularidad de los mandatarios -a nivel mundial- y, se ufanaba porque, solo lo superaba Narendra Modi, presidente de la India. Ese segundo lugar, de la mano, con lo que narró el citado autor, respecto del líder que buscó, hasta encontrar la presidencia de la República, quedó hecho añicos, al mostrar a un presidente sin criterio.

 

Lo anterior, porque, después de las reuniones de gabinete y en tanto se encaminaba -el presidente- a las tertulias matutinas (narró el abogado Scherer), Jesús Ramírez se le acercaba y, en algunas tarjetas, ‘le marcaba la pauta’, por los temas que debía tratar en esos ‘ejercicios periodísticos’, en los que, había intereses, a gusto y, hasta, disgusto (por algo), del citado vocero presidencial.

 

En mi libro, Por la puerta…, en cita, les compartí la frase que acuñé, a propósito de los políticos, de quienes sostengo: < hablan muy bien, pero oyen muy mal >. Y, el abogado Scherer, en forma tácita…, …la avaló. Luego, realizar tres campañas presidenciales, lograr millones de votos y tener una aceptación de segundo lugar mundial de popularidad… … y, todo eso < por momentos >, dejarlo a merced de un vocero; a quien, el abogado Scherer, desnudó por los 27 mil millones de pesos, de los que (los mexicanos), tenemos derecho a saber, todo lo concerniente a ese dineral.

 

Sí, los mexicanos… …en general, no bajo el impreciso criterio, de la autodenominada “ministra del pueblo”; por cierto, ajeno < a la impartición de justicia >, pues, en todo juicio, hay un actor y un demandado, y, en materia agraria, en la que -dos ejidatarios- se disputan una parcela, ¿quién, de esos dos modestos hombres es el pueblo, a quien le impartirán justicia? Qué grande les quedó México.

 

Cada uno de los lectores de Ni venganza ni perdón, tendrá su opinión, y, será muy respetable. Eso sí, el libro, ya agitó el avispero. Las consecuencias no se harán esperar. Ojalá -la justicia- tampoco. De no ser así, se volverá anecdótico, y seguirá la normalización de acontecimientos, y la injustificable… …’justificación’, que se está haciendo costumbre en estos tiempos.


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[1] AQUA Ediciones. Versión electrónica (actualizada al 2025) y disponible en www.palemonalamilla.com  






 
 
 

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Rodríguez Puebla esq. Francisco I. Madero (altos), Colonia Centro

Progreso de Obregón, Hidalgo.

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